TAJ MAHAL: LUTO POR UNA EMPERATRIZ

Imagen Karolina Lubryczynska 

En 1631 el emperador Shah Jahan y su familia oraban por la salud de la emperatriz Mumtaz Mahal, que se encontraba gravemente enferma después de treinta horas de parto para dar a luz a su catorceavo hijo. 

Su hija mayor, la princesa Jahanara, tenía 17 años y estaba tan afligida por el dolor de su madre que comenzó a distribuir joyas entre los pobres con la esperanza de una intervención divina. Mientra tanto, el emperador manifestaba sentirse "paralizado por la pena", con frecuentes ataques de llanto.

Finalmente la emperatriz no sobrevivió y falleció de una hemorragia postparto. Los cronistas de la época dicen que Shah Jahan se mostró inconsolable y que su muerte tuvo un profundo impacto en su personalidad. Estuvieron casados veinticuatro años.

El emperador guardó un luto retirado durante un año y cuando reapareció se le veía notablemente canoso y envejecido. Comenzaron las obras del mausoleo de su esposa, el Taj Mahal, que duraron diez años, mientras la hija de ambos Jahanara, se hizo cargo del lugar de Mumtaz en la corte.

Muchos años después, el tercer hijo de Shah Jahan, Aurangzeb, se rebeló contra su padre declarándolo incompetente para gobernar y lo puso bajo arresto domiciliario en el Fuerte de Agra. Durante los ocho años que duró el confinamiento, el monarca desde sus aposentos divisaba claramente el Taj Mahal, el mausoleo de su esposa y también el tuyo propio.

Shah Jahan murió recitando versos del Corán bajos los cuidados de su fiel hija Jahanara, que cuidó de su padre en su vejez y enfermedad y veló por él hasta su último aliento.

Ann Rajkumari Jodhaa 04/03/2016

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