SUICIDIO CON DIAMANTES Y DOS FANTASMAS VIVOS

Imagen Deepak Bhatia 
En Delhi hay una casona de unos 700 años de edad cargada de misterio y tragedia. Se llama 'Malcha Mahal' y es un antiguo pabellón de caza real, hogar de dos hermanos: el príncipe Anjum Quder y la princesa Sakina Riaz, de unos cincuenta años de edad. Seis perros grandes custodian la entrada a un recinto donde también hay un letrero que advierte a los visitantes que serán disparados si atreven a entrar.

Los hermanos se ocultan voluntariamente del mundo en unas condiciones lamentables, sin luz ni agua corriente, sin puertas ni ventanas, con la lluvia entrando por el tejado y la compañía de ratas y murciélagos. Viven una fantasía de realeza en su propia isla de superioridad, sin intención de mezclarse con los plebeyos y culpando al gobierno que no arregle su situación. 

¿Cómo han llegado a esto? Se puede entender su presente si miramos un poco a su pasado. En los años 70 se acabó el reconocimiento de la realeza en India y 565 familias perdieron sus privilegios como maharajás, nawabs y príncipes. Muchos mantuvieron su riqueza adaptándose a los nuevos tiempos convirtiéndose en empresarios o políticos, pero otros se perdieron en el olvido de la gente común. 

Durante diez años, la Begum Wilayat Mahal vivió en la estación de tren de Nueva Delhi con sus dos hijos (Anjum y Sakina), doce perros y varios sirvientes a fin de humillar al gobierno y obligarle a que le devolviera los palacios que antaño le habían sido intervenidos. Finalmente y después de muchas negociaciones, len 1985 les fue entregado el 'Malcha Mahal', que ya por aquellos entonces, estaba en estado ruinoso. 

En diciembre de 1993 la Begum se suicidó bebiendo diamantes triturados. Su cuerpo yacio sobre la mesa de su estudio durante diez días y sus hijos durmieron junto a su cuerpo muerto hasta la noche antes de su entierro. 

En torno a la casa se formó la leyenda de que escondía fabulosos tesoros y que unos fantasmas los custodiaban, rumores que se vieron alimentados por el estilo de vida errático y poco sociable de los hermanos. Sufrieron varios ataques y se vieron obligados a desenterrar a su madre e incinerarla para evitar que nadie saqueara su tumba. 

Como ven, en el 'Malcha Mahal' no hay más misterio que la inadaptación ni más fantasmas que sus habitantes. En esta usat.ly/21fRpsE rara entrevista concedida en el 2005, la princesa decía que 'no se planteaba trabajar' y que 'no les gustaba mezclarse con los plebeyos'. Cosas de la realeza. 

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