UN DEMONIO LLAMADO MARA

Imagen KGSImaging
Cuenta la tradición budista que el horrible demonio Mara lo intentó todo para evitar que Buda alcanzara la iluminación. Mara es el amo de la muerte y la sensualidad, el 'Señor de los sentidos' y sabe que si Buda tiene éxito, sus días de poder están contados.

Mara comenzó ofreciendo a Buda promesas de gloria y placer, pero ninguna hizo mella en sus sentidos. En una ocasión que se encontraba meditando bajo el árbol de boddhi, el malvado ser intentó agredirle. Montado en un elefante lideró una horda de monstruos que lanzaban flechas y otras armas pero ninguna le alcanzó, pues todas se convirtieron en flores en cuanto acercaban a su cuerpo. Cuando la violencia no tuvo éxito, Mara cambió de estrategia y probó con el placer sensual. Tentó al meditador enviándole sus tres hijas más bellas y aunque las damas se esforzaron en seducirlo, Buda permaneció inmutable derrotando así al demonio.

En el budismo, Mara personifica la tentación, el pecado y la muerte, un concepto que abarca aquellas cualidades negativas del egoísmo y el orgullo de la psique humana. Pero su historia tiene una lectura positiva ya que recuerda a los budistas que cualquier desviación del camino del dharma puede ser evitada con fuerza de voluntad y que Mara no tiene más poder que el que la mente quiera darle.

El relato de Mara y Buda es muy popular y ha sido llevado al arte en incontables ocasiones. Generalmente, se muestra al demonio en pleno ataque o a las hijas de éste desplegando toda su belleza. Al demonio se le representa como un ser espantoso con una mueca desfigurada en la cara, ojos saltones y colmillos y otras veces como un gran elefante, una cobra o un toro. En el budismo de Sri Lanka se le imagina como un pene con cabeza.

Ann Rajkumari Jodhaa  15/01/2017

Puede que también te interese ...

0 comentarios

archivo de publicaciones