HUELLAS DE SATI

Imagen Ashwin Kumar
En lo alto de las colinas de Jodhpur, Rajastán, se alza majestuosa la fortaleza de Mehrangarh como un enorme bloque macizo e imponente, dueño y señor de todo lo que le rodea. Tiene más de 500 años de antigüedad y por su belleza y por los tesoros que alberga es uno de los lugares favoritos entre los turistas que visitan India. Su nombre en sánscrito significa Mihir, 'sol' o 'deidad solar' y garh 'fuerte', es decir 'el fuerte del Sol'.

Mehrangarh tiene siete entradas con nombres conmemorativos, generalmente dedicados a las batallas ganadas, como la puerta Jai Pol (Puerta de la Victoria), construida para conmemorar las victorias sobre los ejércitos enemigos. Una de esas puertas, la llamada Loha Pol (Puerta de Hierro) está situada a la izquierda del fuerte y conduce a los palacios y a las antiguas residencias de las familias reales. A un lado de la entrada hay un relieve sencillo con las manos representadas, un homenaje a las reinas y concubinas que en 1843 se inmolaron en la pira funeraria de su esposo, el Maharaja Man Singh.

Las viudas, engalanadas con sus mejores joyas y ropas (generalmente el atuendo de boda) pasaban por la puerta del palacio y salían de la fortaleza por última vez. Antes dejaban una la huella de sus manos impregnadas de bermellón en la pared para la posteridad. Desfilaban en procesión silenciosa hacia el templo, seguidas por las demás damas de la corte. Allí regalaban sus joyas y después se unían a sus maridos en la pira funeraria. 

El ritual del sati tiene un origen muy antiguo y era visto como un signo de devoción extrema de una esposa hacia su marido, al que seguía en otra vida. La práctica fue abolida por los británicos en 1829 y oficialmente por el gobierno indio hasta 1987, cuando aprobó la Ley de la Prevención de Sati con condenas a quien lo favorezca. A pesar la prohibición, hubo casos aislados de sati, el último registrado fue en Jodhpur en 1953. 

Puede que también te interese ...

0 comentarios

archivo de publicaciones